Canciones para sobrevivir XIX – Agosto 27, 2017

Vaya semana, drugos. Hubo mucha música nueva y muchas de esas novedades me gustaron. En serio, el motivo por el que la evolución nos puso oídos es mi playlist de esta semana.

Vamos a comenzar con algo oldie. Mikado es un banda de francesa de synthpop que mezcla la tradicional melodiosidad y lounginess (de lounge) del pop francés sixties con la nueva ola ochentera y más cosas de ese sabor. Ellos tienen una compilación titulada Mikado Forever (editada originalmente en 1996) y es una maldita joya. Si te gusta la chanson, el tontipop, Elephant Records o el buen pop, es indispensable. Es, de hecho, una de mis compilaciones favoritas ever y se acaba de reeditar. Como sea, escuchen a Mikado.

Después viene un cover de Shelby Lynne a Nirvana. Esta pieza viene incluida en un álbum que no recomiendo para nada, pero esta versión me pareció simpática.

Esta semana mi atención fue secuestrada por varias chicas de la generación Z. Pop dramático es lo que hacen. Aunque salió hace ya dos meses, apenas escuché Melodrama de Lorde y me pareció adecuadamente nombrado y, más que titulo, esa es una declaración coyuntural de intenciones. Es pop con muchas capas, smartass, pero con una perceptible sinceridad. Variedad, saturación y emotividad que crean ambientes texturizados en los que la melodía es una pieza que sólo sale a la pista ocasionalmente; de eso se trata el pop hoy en día y, aunque ya es una fórmula, funciona bien. De eso se tratan también Gordi, EMA y Nadine Shah, cada una con un particular humor y con distintos niveles de drama y aspereza. Vale la pena repasar estos cuatro álbumes.

The War On Drugs tiene un nuevo material en el que casi todos los temas son buenos y todos duran demasiado. Diría que es un álbum excelente, pero todas las canciones me hicieron desear que duraran la mitad.

Como curiosidad les dejo a The Side Eyes, una banda de punk cuya frontgirl es Astrid McDonald, hija de Jeff McDonald de Red Kross y de la magna Charlotte Caffey de The Go-Go’s. Hacen punk del bueno, de ese que puede ser tan duro como ingenuo. Desde luego tienen covers de Go-Go’s. Para seguir con power girls, incluí una de las canciones que más me gustaron de las grungers Baby In Vain.

Y la lista cierra con un buen bloque de sonidos puercos, puercos. Encontrar buen drum ‘n’ bass es complicado; hay mucha uniformidad y monotonía, pero cuando extendemos esa desdibujada etiqueta a los terrenos del techno o el house salen cosas macizas y eso es Pessimist. Si quieren beats gordos escuchen todo ese álbum, porque es excelente. Tobacco es sinónimo de calidad y kinkiness y estrenaron una excelente compilación de rarezas y temas instrumentales que pide loop infinito. El final, final de esta playlist tan molona es The Oscillation, una banda de space rock jodidamente molona que siempre trae buen ruido y densidad. Tienen algo que me recuerda a The Velvet Underground, no sé. Molan, molan, molan. En la playlist puse uno de mis temas favoritos de su álbum anterior, pero les dejo lo nuevo como bonus track en forma de youtuvideo. Play it now, play it louder.

  1. Mikado – Attends Ou Vas-t’en
  2. Shelby Lynne (feat. Allison Moorer) – Lithium
  3. The War On Drugs – Nothing To Find
  4. Lorde – The Louvre
  5. EMA – Fire Water Air LSD
  6. Gordi – Better Than Then, Closer to Now
  7. Nadine Shah – Holiday Destination
  8. The Side Eyes – Ignore
  9. Baby In Vain – Transcendent
  10. Pessimist – Grit
  11. Tobacco – Awesome Shitty Body
  12. The Oscillation – Monographic
  13. BONUS -> The Oscillation – Evil In The Tree
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-1 is forever

Suelo caminar mucho. Me gusta caminar por la ciudad para ver detalles; la ropa que usa la gente, las tiendas y puestos callejeros, la publicidad, escuchar las conversaciones ajenas. Cosas así. Creo que experimentar las calles te conecta con el presente y te permite saber un poco de lo que la gente tiene en su cabeza y cómo se mueve la cultura.

Esa pequeña afición por caminar y observar me ha llevado a apreciar también el arte urbano. Siempre presto atención a las pinturas y graffiti en las calles, pero en especial me gusta ver stickers (calcomanías o pegatinas, como sea que les llamen).

Hace años cruzaba por un paso peatonal bajo un puente; era temporada de lluvias y el agua se encharcaba en ese lugar, eso es un escenario de terror para un sneakerhead con tenis blancos, afortunadamente ese paso peatonal tenía unas jardineras por las que los flaneurs quisquillosos podíamos cruzar con el parkour más patético que ha existido. Al estar sobre la jardinera logre ver que en una trabe del puente había una calcomanía pegada. Era un blooper, uno de los calamares enemigos de Super Mario. Es uno de mis diseños favoritos en cuanto a personajes de videojuegos. En uno de sus tentáculos sostenía una pancarta que decía “-1 is forever”.

Éste es un blooper.

Me pareció un dibujo genial con una buena referencia nerd, pero lo que más me agradó de encontrar ese sticker es el lugar dónde estaba; la única forma de verlo era caminar por la jardinera y me pareció como un easter egg de la vida real, porque quien la puso allí desde luego pensé en el detalle de ocultarla para que sólo la casualidad y/o la observación exhaustiva pudiesen encontrarlas. Vaya, es un detalle como de quest de videojuego.

Ese sentido lúdico de colocar stickers en las calles de una manera oculta es algo que me cautivó. Por la naturaleza instantánea de pegar una calcomanía ofrece oportunidades que el graffiti y otras formas de arte urbano no ofrecen. Es difícil ver una pinta en el interior de un edificio público, es algo complicado, sin embargo, pegar un sticker clandestinamente es muy posible. Desde luego, es una dimensión técnica distinta a la de otras manifestaciones gráficas urbanas.

El sticker es la conjunción del diseño y el ready-made; la expresión gráfica, la construcción de un mensaje y la labor material se realizan a priori, pero queda la última parte técnica/material del sticker como obra: la colocación. Pegar un sticker cuenta como técnica, puede requerir talentos ninja, además, es la última parte de un fenómeno comunicativo, pues dota de contexto a la obra: el mensaje y valor finales de un sticker son determinado por el lugar donde se pega. De allí emana ese sentido de juego que me cautivó y por el cuál ahora siempre observo con curiosidad en busca de calcomanías; es una lectura llena de complicidad, pues además del juego de busca y encuentra, al ser una obra ready-made, los permiten un trabajo gráfico más detallado que permite crear mensajes más complejos que otras intervenciones. Mientras que el graffiti se trata de una inmediatez que grita, los stickers dicen “pst, hey tú”.

Desde luego, las calcomanías se pueden reproducir a gran escala y las puede pegar cualquiera, eso también implica que la divulgación de una obra puede masificarse, que la persona que las pega no necesariamente es el artista y eso hace que cualquiera pueda aportar un sentido distinto a la obra. La culminación y expresión final de la misma guarda una naturaleza de multiplicidad y accesibilidad. Aun si no podemos diseñar un sticker, puedes pegar uno o muchos con los mensajes que te interese difundir. De nuevo, juego y complicidad son parte de una construcción y diseminación de sentido.

Bueno, esta historia y explicación en realidad son sólo un pretexto para compartirles el documental Stick To It, producido por la revista Juxtapoz que en cuatro episodios explica la historia y la naturaleza de las pegatinas como arte urbano.

Canciones para sobrevivir XVIII – Agosto 20, 2017

El eclipse es el tema del momento y decidí aprovecharlo para hacer una playlist temática: canciones sobre eclipses. Bueno, en realidad debería ser canciones con la palabra eclipse en el título.

Traté de evitar las dos canciones sobre eclipses por antonomasia: Total Eclipse of the Heart y la de Pink Floyd. No tuve éxito con la última, porque la versión de Flaming Lips sí me gusta. Hace falta un buen cover desmadroso de TEOTH.

Bueno, así la semana. La lista arranca con una banda de Querétaro llamada Minifalda. Me gusta su nombre, pero su Eclipse tiene una letra horrible, aunque debajo de eso creo que vive una canción decente; escucharé el resto de su música con mucha cautela. Después de eso hay de todo: sabrosura, chill, tontipop, jip jop, roquentuidioma, drametal y Metric. Play.

  1. Minifalda – Eclipse
  2. El Guincho – Soca Del Eclipse
  3. Falsalarma – Eclipse
  4.  Single – El eclipse
  5. Therion – Opus Eclipse
  6. Los Dug Dug’s – Eclipse
  7. La Unión – Eclipse total
  8. The Flaming Lips (feat. Stardeath And White Dwarfs & Henry Rollins) – Eclipse
  9. Metric – Eclipse (All Yours)

Snap, crackle… ¡POP!

Me gusta el cereal. Me gusta mucho el cereal. No sé si es inusual en alguien que disfruta mucho cocinar y comer bien, pero me gusta. Me gusta tanto que entre mis recientes descubrimientos de YouTube, una de mis cosas favoritas es el canal Cereal Time TV.

Como pueden ver, Cereal Time se trata de reseñas de cereal. Revisión de la caja, del cereal, algo de historia y comentarios. Cosas de cerealheads. ¿Tonterías? Pues sí, pero como todas las aficiones, es para unos cuantos que sienten un apasionamiento por algo al nivel de llevarlo a terreno nerd. México no es el país adecuado para ser un cerealhead, pues fuera de la variedad nacional, conseguir cereales importados es complicado y costoso, incluso de forma casual, no quiero imaginarme las complejidades del coleccionismo hardcore.

El cereal tiene un vínculo esencial con la cultura pop. Hay una obvia relación entre cereal y caricaturas, porque la mayoría de los cereales están dirigidos a niños y eso los hace un vehículo ideal para promocionar muchos eventos de la cultura pop como películas, deportes o cualquier cosa que esté en boga.

El cereal también ha generado su propia cultura. Todos conocemos alguna mascota de cereal, sabemos de sus universos, de sus personajes, recordamos los premios que a veces vienen en las cajas, tenemos nuestros cereales favoritos y nuestras formas de comerlos. “Silly rabbit. Tricks are for kids” dicen Oren ishii y The Bride en Kill Bill. ¿Qué mayor certificación de relevancia pop que una referencia en una película de Tarantino?

Esa incorporación del cereal a la cultura pop se debe a que es una experiencia que podemos compartir. Comer Zucaritas o Captain Crunch es igual en México que en EE UU, en Europa o en Japón. Ese tipo de disponibilidad estandarizada logra que nos podamos vincular con un producto, un personaje, una marca o la experiencia alrededor de los mismos y generemos una respuesta emocional. Todos conocemos la experiencia de comer un cereal aguado, todos desarrollamos nuestro equilibrio preferido entre leche y cereal. Es exactamente lo mismo que pasa con McDonald’s; la experiencia de comer una Big Mac es igual en todos lados y al convertirse eso en un referente personal lo transformamos en símbolos, en códigos y, pues, en cultura. Me gustaría ser un cerealhead de verdad, pero no me alcanzan el tiempo y el dinero para tener una afición más. Aún así seguiré continuaré como un entusiasta consumidor de cereal y documentaré un poco de mi experiencia. 

Por cierto, existe una película llamada Flakes. Me parece un gran título. Es una especie de comedia romántica / coming of age sobre un dude que tiene un bar de cereales donde la gente puede llegar y comer un tazón de su cereal favorito. En el cast están Zooey Deschanel y Christopher Lloyd. Sí, Summer y el Doc Brown. Es como High Fidelity con cereal. Es una curiosidad, pero no es una buena película. Aquí el trailer:

Canciones para sobrevivir XVII – Agosto 13, 2017

Otra semana, otra lista. Afortunadamente hubo mucha música nueva esta semana y muy emocionante.

Rixe, la banda francesa (creo) de punk/oi, recopla sus primero tres EP en un álbum machacante. Si eres hardcore, escúchalo.

Me cuesta un poco de trabajo aceptar el cambio que ha sufrido Lucky Soul para su tercer álbum; dejaron atrás buena parte de sus influencias soul y sixties en favor de synths ochenteros y tropos actuales. Es muy buen pop, pero convencional.

Caroline Says es una de esas bandas que mezclan el folk con toques de shoegaze y que parecen hechas con molde, pero en su nuevo álbum tiene algunas canciones que merecen escucharse, aunque el riesgo de empalagamiento está presente.

Hablando de Shoegazers, ese es precisamente el título de la canción que elegí presentarles del álbum nuevo y homínimo de Jen Clother, que regresa menos folk, de hecho, su sonido ahora es muy cercano a PJ Harvey o Patti Smith. Eso es bueno. Escuchen este álbum completo.

Rat Boy viene a ocupar ese lugar de autenticidad que alguna vez tuvieron los Arctic Monkeys. Son un crisol de géneros urbanos. Chavs con talento que mezclan muchos ruidos distintos de forma muy arrabalera, vaya, es una especie de punk hop cosmopolita que no sabe de reglas. El álbum obligado de la semana.

Oddisee tiene un nuevo álbum. Creo que apenas hace meses salió el anterior. En fin. Es un álbum meloso, con un sonido hip hop muy clásico (o sea, noventero), con una fuerte presencia de R&B del siglo XXI. Funciona muy bien, pero suena un poco anticuado y homogéneo, aunque la parte lírica destaca.

The Cribs regresa con un álbum muy crudo, el más estridente de su carrera, creo. Me gustó el sonido descuidado, pero sus melodías son genéricas. Si extrañas la onda garag-ish de hace 10 o 12 años, esta es ya una pieza de nostalgia. Muy bueno, si ese es el sabor que buscas.

DJ Shadow recopiló en un EP algunas piezas que ya se habían escuchado este año y lo muestran en buena forma. Colaboraciones de primera con NAS, Danny Brown y Steven Price. Beats que molan.

Esta semana se publicó una recopilación de piezas electrónicas de Martin Hannett. Son cosas de locura, experimentos melódicos que van del easy listening hasta las notas oscuras que mostró en algunos de sus trabajos con Factory. Obviamente deben escuchar toda la recopilación, porque Hannett era un puto genio y no lo merecíamos.

Y para cerrar: The Boo Radleys, una de las bandas más infravaloradas del britpop, que escuché mucho esta semana. Si no los conociste en su tiempo, te perdiste de una mezcla muy elegante de pop dreamy, psych y reminiscencias de Madchester. Prime stuff.

  1. Rixe – Tenter Le Diable
  2. Lucky Soul – One Touch Is Enough
  3. Caroline Says – Streetlights
  4. Jen Cloher – Shoegazers
  5. Rat Boy – Boiling Point
  6. Oddisee – The Girl I Know
  7. The Cribs -Year Of Hate
  8. DJ Shadow (feat. NAS) – Systematic
  9. Martin Hannett – Homage To Delia Derbyshire Pt. 5
  10. The Boo Radleys – High As Monkeys

Los otros juegos que me gustarían en el SNES Mini

Faltan menos de dos meses para la salida del Super Nintendo Classic Edition. Los jugadores veteranos y los entusiastas de lo retro no hemos dejado de salivar por la expectativa de esa reluciente pieza de nostalgia con la que Nintendo se lució, pues incluye una selección de 20 juegos extraordinarios, varios de ellos god-level, y pondrá en nuestras manos el inédito Star Fox 2.

Estos son los juegos incluidos:

  • Contra III: The Alien Wars
  • Donkey Kong Country
  • EarthBound
  • Final Fantasy III
  • F-Zero
  • Kirby’s Dream Course
  • Kirby Super Star
  • The Legend of Zelda: A Link to the Past
  • Mega Man X
  • Secret of Mana
  • Star Fox
  • Star Fox 2
  • Street Fighter II Turbo: Hyper Fighting
  • Super Castlevania IV
  • Super Ghouls ‘n Ghosts
  • Super Mario Kart
  • Super Mario RPG: Legend of the Seven Stars
  • Super Mario World
  • Super Mario World 2: Yoshi’s Island
  • Super Metroid
  • Super Punch-Out!!

Pura crema. Varios de estos juegos están, sin duda, entre los mejores de la historia y otros son favoritos de la comunidad gamer a nivel mundial. Y eso no es nada raro, pues el SNES fue una de las consolas más populares e influyentes que ha habido, contó con mucho apoyo de la mayoría de los licenciatarios de su época y eso nos dio una amplia librería de juegos y, lo más importante, muchos de ellos tenían una gran calidad.

A pesar de la impresionante alineación de juegos que incluirá el SNES Classic, todos tenemos uno o varios juegos que nos habría gustado ver en ella y es por eso que a continuación les ofrezco la lista de juegos que me habría gustado ver dentro de esta cajita emuladora, son muchos, pues el SNES es mi consola favorita ever. Seguramente algunos de estos juegos también te gustaban y tal vez no los recordabas. Sí, en esta lista no se incluyen títulos como Final Fight, Captain Commando y otros similares, no porque no lo merezcan, sino porque son juegos de arcade y no hay mejor experiencia que jugarlos en las maquinitas.

Si recuerdas algún otro gran juego del SNES, menciónalo en los comentarios.

ActRaiser 2

Un buen juego de acción y plataformas. Buen reto y los diseños de los enemigos son muy buenos.

The Adventures of Batman & Robin

Basado en la serie animada de los 90. Un beat-em up decente con gráficos y efectos visuales muy buenos.

Animaniacs

No es un gran juego, pero tenía un poco del humor de la serie y cameos de casi todos los personajes. Vale la pena jugarlo al menos una vez por el reto de encontrar todos los libretos.

Battletoads in Battlemaniacs

Un beat-em up retador con el particular humor cartoony de Battletoads.

Breath of Fire II

Uno de los mejores RPG de Super Nintendo, opacado un poco por los de Square. Yo lo pongo en mi top 5 de juegos de rol de 16 bits.

Castlevania: Dracula X

El otro gran Castlevania de SNES. Según yo, en este punto se consolida el canon de este universo y se eleva la calidad de la saga, marcando el camino hacia la obra maestra: Symphony of the Night.

Chrono Trigger

Qué puedo decir. Es mi juego favorito en el mundo.

Demon’s Crest

El universo expandido de Ghouls’n Ghosts logró tener uno de los mejores juegos de SNES. Plataformas y acción con una fórmula que es algo así como una combinación de Metroid, Megaman y Castlevania.

Earthworm Jim

Si los 90 pudieran encapsularse en un videojuego, ese sería Earthworm Jim. Para bien y para mal. El humor cartoony ya se siente viejo, pero la jugabilidad se mantiene. Los gráficos eran state of the art.

Earthworm Jim 2

Más de lo mismo. Para bien y para mal.

Illusion of Gaia

El legendario estudio Quintet creó un par de action-RPGs de la talla de Zelda o Secret of Mana. El primero de ellos fue Illusion of Gaia. Sútil y épico.

International Superstar Soccer Deluxe

El único juego de deportes con el que realmente me he divertido. Futbol con jugabilidad arcade accesible para todos.

Killer Instinct

El juego que hizo creer a muchos que podían hacer combos. Peleas para casuales con un estilo medio quirky. A menos que tengas el gabinete de arcade, esta es la única manera de jugar el primer Killer Instinct… Bueno, una versión diluida.

Kirby’s Dream Land 3

La jugabilidad clásica de Kirby en su punto más alto: plataformas no muy complicadas, muchos poderes, cuteness overload. Tenía algunos de los mejores gráficos que pasaron por la consola, pero como también fue uno de sus últimos juegos, fue ampliamente ignorado.

The Magical Quest Starring Mickey Mouse

¿Recuerdan los geniales juegos de Capcom/Disney en el NES? Magical Quest es el heredero de 16 bits de esa calidad y estilo. Plataformero de primera.

Mega Man 7

La llegada del Megaman clásico a 16 bits. Un juego raro y nostálgico que regresa al blue bomber a la jugabilidad del NES. Vale la pena porque se siente muy distinto a la serie Megaman X, que era insignia del SNES.

Ogre Battle: March of the Black Queen

Si les gustó Final Fantsy Tactics, deben jugar Ogre Battle. Un juego de estrategia por turnos que resultó ser muy influyente.

Secret of Evermore

El intento de Square de hacer un action RPG con una temática distinta a sus universos de inspiración medieval y steampunk.  La jugabilidad es muy parecida a Secret of Mana, pero simplemente fue un fracaso comercial. Pero es un juego sólido.

Spider-Man: The Animated Series

No es un gran juego, pero le tengo cariño a la serie animada y por eso me gustaría revisitarlo. Contrario a Maximum Carnage, éste juego se disfruta y tiene más de la esencia de Spidey que juegos anteriores. Además, aparecían la mayoría de los villanos de la serie.

Super Turrican 2

Después de Contra III, éste es en mi opinión el mejor shoot ‘n run de SNES. Es una obra de los subvaluados genios de Factor 5.

Teenage Mutant Ninja Turtles: Tournament Fighters

El hype de los juegos de pelea en la primera mitad de los 90 creo muchas aberraciones, pero entre todo lo cutre había algunas cosas decentes y TMNT: Tournament Fighters era una de esas cosas frescas. Buen timing.

Terranigma

Uno de los mejores juegos de SNES y no fue editado en América. Es la secuela espiritual de Illusion of Gaia, pero bigger & better. Es un juego de la escala de Chrono Trigger; una historia alterna del mundo con toques místicos, de eso se trata Terranigma. Deben jugarlo.

Tiny Toon Adventures: Buster Busts Loose!

Un juego de plataformas con muchísima variedad y personalidad. No mucho reto. Si te gustan las caricaturas de Warner Bros. es un buen rato garantizado.

Zombies Ate My Neighbors

Un juego con espíritu arcade a lo Smash TV, mucho humor y zombis. No lo he jugado en más de 20 años, pero lo disfrutaba muchísimo a pesar de su apariencia austera.

Canciones para sobrevivir XVI – Agosto 6, 2017

Una lista corta para esta semana, pues no escuché tanta música como acostumbro. Es que me la pasé ocupado con Zelda: Breath of the Wild. Y tampoco escuché tantas cosas sorprendentes. En fin, les dejo cinco recomendaciones:

The Districts – Rock veloz y melódico basado en Americana y folklore texturizados. Si te gustan cosas como Benjamin Booker, Father John Misty o The Walkmen, creo que también disfrutaras a estos dudes.

Warm Digits – Estos dudes mezclan varias vertientes electrónicas con new wave, post punk y garage. Sí, sé que eso puede describir a un montón de música desde hace diez años, pero Warm Digits lo hace bien; los synths suenan a futuro, los tambores y guitarras suenan reales y macizos. Tienen un toque krauty y eso es muy bueno.

Randy Newman – Una leyenda del scoring de películas que regresa con una joya de álbum tras casi una década de no editar uno propio. No les digo más, porque esta semana escribiré más sobre este álbum. Pero DEBEN escuchar a este jodido genio.

Moses Boyd – Jazz cósmico, oscuro y laid back. Una precisa y contundente pared rítmica que proyecta progresiones melódicas muy potentes que nunca empalagan, de hecho, dejan claro que las percusiones son las estrellas del show. Si en lugar de sintetizadores Moses Boyd tuviese una sección de metales, estaríamos hablando de un jazz muy clásico, pero no, hacen algo actual, fuerte y nada pop-ish, pero sí muy accesible y disfrutable.

Dead Cross – La superbanda de Dave Lombardo y Mike Patton. Hardcore del bueno. Creo que no hace falta decir que se trata de sonidos machacantes. Foquin ósom. Y el álbum incluye un cover de Bela Lugosi’s Dead que les dejo como bonus track.

Sólo eso esta semana, pero en esta ocasión sí les recomiendo que escuchen completos todos los álbumes de donde salieron estos temas. Play.

  1. The Districts – Salt
  2. Warm Digits – Growth of Raindrops (feat. Sarah Cracknell)
  3. Randy Newman – Putin
  4. Moses Boyd – Square Up
  5. Dead Cross -Church Of The Motherfuckers
  6. Dead Cross – Bela Lugosi’s Dead

 

La camisa de Sal

Los años pasan y todavía no sé si me gusta el cine de Spike Lee. Me gusta Bamboozled, me gusta Clockers, creo que me gusta Summer Of Sam… La que definitivamente me gusta Do The Right Thing y no, no es por su relación con la cultura sneakerhead (en esa película hay una célebre escena alrededor de unos Air Jordan), aunque sí me gustan bastante los tenis que inspiró.

Air Jordan 3 “Do The Right Thing”
¡Los quiero!

Do The Right Thing es una película coral donde se presenta la volatilidad de la tensión racial en las sociedades urbanas contemporáneas en un día cualquiera dentro de un barrio negro de Brooklyn. Lo que me gusta de este relato es que los personajes tienen mucha personalidad y el vecindario es casi una caricatura; esta película es entretenida, accesible y se puede tener empatía con el discurso de Lee, algo que creo que su cine perdió posteriormente. Si van a ver una de sus películas, que sea ésta.

Uno de los personajes es Sal, el dueño italoamericano de la pizzería del barrio. Y Sal tiene una camisa negra con un patrón de cactus.

El otro día mientras veía ropa en internet (porque nerd de la ropa) me topé con que Stüssy tuvo entre su temporada spring/summer ’17 esta camisa:

¡Es el mismo jodido estampado! Considerando que Stüssy es una de las marcas core de la moda urbana no me sorprendería que esta camisa fuese un tributo para Do The Right Thing, pero en ninguna tienda o medio he visto que se haga referencia a la película, cuando este tipo de prendas normalmente hacen énfasis en su inspiración al momento de ser promocionadas.

Y ya. Sólo una curiosidad pop. Sin embargo, esta situación me deja con algunas preguntas: ¿Quién diseño el patrón? ¿Habrá registrado su diseño? ¿Stüssy le paga regalías? ¿Cuál es la situación en cuestión de derechos de autor en este tipo de creaciones gráficas, sobre todo al considerar que han pasado 30 años desde la película? ¿Será que ese patrón de cactus es un famoso diseño vintage? ¿Será una referencia pop oscurísima que no conozco? En fin, esta sólo es una historia inconsecuente para decirles que la moda es una sistema simbólico y que la ropa también es cultura.

 

Cosas que no recuerdas: Lensman

Por mera casualidad anoche me topé con el póster de Lensman y pensé: ¡yo conozco eso! Recuerdo desbloqueado. La vi en 1989. La renté en Videocentro. El título en México era Lensman: El secreto de la lente. Ahora puede verse en YouTube:

Lensman es una ópera espacial basada en una serie de novelas de sci-fi del autor Edward Elemer Smith, también conocido como E.E. Smith o Doc Smith. La saga se trata de una patrulla galáctica, formada por seres de distintos planetas, que protege al Universo de una raza alienígena ancestral que quiere conquistar todo. O algo así. Y algunos de los miembros de esa patrulla eran lensmen, tipos muy valientes y heroicos que poseen poderes telepáticos gracias a las “lentes”, unas computadoras vivientes (con quienes llevan una relación simbiótica) diseñadas por otra raza alienígena ancestral y misteriosa, pero benévola.

Bueno, en los libros es mucho más complejo que eso. Seguro por allí hay un wiki que lo explica mejor de lo que yo podría. La cosa es que la saga Lensman es realmente importante en la historia de la ciencia y la ciencia ficción. Esto es vintage. Su publicación original  fue de 1934 a 1948. Las obras de E.E. Smith han sido citadas como inspiración por científicos y escritores de sci-fi, y algunos de sus conceptos fueron el origen de ideas que eventualmente se convirtieron en ciencia aplicada e incluso procedimientos militares. Seguro que Star Trek y otras ñoñerías le deben algunas cosas a la obra de Doc Smith.

Desde luego, no sabía todo eso cuando vi el anime que aquí les comparto. Lo supe años después cuando me encontré uno de los libros de la serie en un botadero en Guanajuato. Ahora, la saga literaria tiene poco que ver con la animación; algunos conceptos son retomados, pero en realidad se trata de un rip off de Star Wars.

En realidad esta adaptación en anime no es una película, sino una serie de 25 episodios titulada Galactic Patrol Lensman producida por el legendario estudio Madhouse (los mismos de Death Note y muchas otras cosas famosas). En occidente la conocimos como película gracias a Harmony Gold, esos campeones que mezclaron tres series distintas de anime de mechas para crear Robotech; con Lensman hicieron lo mismo y reeditaron los primeros cuatro episodios de la serie para publicar Lensman: Secret of the Lens. Les digo, es Star Wars.

No puedo recomendarles esta película por la historia que cuenta, sin embargo, tiene una animación muy buena. De hecho, incorpora algunos elementos y secuencias animadas por computadora. Sí, animación CGI mezclada con animación 2D tradicional de alta calidad japo… ¡En 1984! Aunque no luce muy espectacular ahora, es la misma tecnología gráfica aplicada que un año después se utilizaría en Young Sherlock Holmes para mostrar el primer efecto especial digital en una película comercial de live action. Es decir, Lensman era state of the art.

La adaptación al anime de Lensman no va a cambiar la vida de nadie, sin embargo, es uno de esos raros casos de animación para TV con calidad de cine y sólo por eso vale la pena. Y también es un buen pretexto para descubrir un poco de ciencia ficción clásica y a un influyente autor que se quedó en la frontera de lo pop y seguramente merece un reconocimiento mayor.