Había escuchado a Jackie Shane sin saberlo. Ya conocía su versión de Sticks And Stones, hecha famosa por Ray Charles. Pero ni siquiera conocía el nombre de Shane.
Jackie Shane es una figura enigmática. Nació en Nashville, pero su éxito le llegó en Canadá a mediados de los 60. Shane es una mujer transgénero que hizo de su expresión de género parte de su acto. Fue una pionera y los documentos que pude consultar sobre ella muestran lo indefinible, desafiante y vanguardista de su auto. Luego desapareció.
En 2010 se publicó un documental titulado I Got Mine sobre Shane. Al momento de la producción de la película, el crew de documentalistas no sabía si Jackie seguía viva. Eventualmente fue localizada y, al parecer, gracias a eso su nombre regresó a la cultura pop.
Su historia me recuerda a la de Sixto Rodríguez, aunque no ha logrado ser tan prominente. Sin embargo, mi descubrimiento de Jackie Shane se debe a la publicación de Any Other Way, una recopilación que da cuenta de sus moderados éxitos y, vaya, tiene alma y carisma. Su voz es muy peculiar. Hay una lucha interna allí. Y mucha fuerza. Me encantó su historia. Me encantan las historias ocultas de la música.
Mi playlist de la semana comienza con Jackie Shane y, por supuesto, les recomiendo que cuando la terminen, pasen de inmediato a recorrer completo el álbum de Shane. Y el mismo consejo les doy para lo nuevo de Destroyer, Lindstrom, Cur Worms y Flesh World, entre el otro montón de gemas pop que les invito a descubrir.
Hoy me despido con uno de mis covers favoritos. Tengo muchos. Es Frente! con su versión de Bizarre Love Triangle; que me da cosquillas y calambres en todos los lugares correctos. Play.
Jackie Shane – New Way Of Livin’
Destroyer – La Regle Du Jeu
Lindstrom – Drift
Jessie Ware – Selfish Love
Spelljammer – Mountainside
Beach Slang – Androgynous
Mass Datura – Temporary Halo
And So I Watch You From Afar – Terrors Of Pleasure
Billy Corgan ahora va por su nombre completo: William Patrick Corgan. No sé si se trata de vergüenza o qué. Debe ser difícil ser una cuasileyenda. Debe ser más difícil dejar de serlo. Hay muchas historias sobre eso; ya saben, ser ese alguien que lo tiene y, sin más, perderlo un día. No sé si eso le pasó a Billy.
Me imagino un pequeño festival formado a partir de mi playlist de esta semana. Con Billy perdido entre un montón de actos más jóvenes que el suyo, entre nombres que hoy brillan más y otros que todavía esperan su momento. O tal vez no lo esperan, porque el mundo ya no es el mismo. No es el mundo de Billy Corgan. Es el mundo de William Patrick Corgan, donde los adolescentes no sienten angustia.
Hay mucho por reflexionar sobre ese mundo, en el que hay más música de la que cualquiera puede escuchar; el oro sigue allí y hay mucho, pero hay que trabajar para encontrarlo y separarlo de las piedras y los espejismos áureos. Claro, a veces también aparecen diamantes.
Billy The Kid alguna vez gano el oeste. Mr. William plácidamente disfruta del oro que le queda. Más que nunca, importan el apetito por la música, la curiosidad y el asombro. El oro sigue allí, pero las leyendas no.
Una semana ordinaria que se siente rara. Siento una peculiar incomodidad alrededor. No sé. Sospecho que hago algo mal y eso me perturba un poco. El tiempo lo revelará, supongo. Mientras tanto, necesito rutina salpicada de momentos de extrema emoción. Como Blade Runner 2049 y la música. He aprendido a disfrutar en extremo la cotidianidad extraordinaria. En esos momentos estoy realmente feliz. Whatever.
Pero les comparto algunos de esos momentos. Los que se tratan de música. La lista de la semana comienza con una canción überperfecta de Temples; siempre me mata de emoción escucharla. Luego vienen nueve bocados de novedad. La música que me emocionó más en la semana fue de Monster Treasure y Cults, que lograron un par de álbumes potentes y hermosos.
Les recomiendo también ir full album con JD McPherson, Daphni, Madonnatron y High Contrast. A Yak también hay que escucharlo más allá del sencillo que comparto esta semana.
No se puede con tanta música. Simplemente no se puede. Es absurda la cantidad de releases que hubo durante septiembre. Escuché todo lo que pude e incluso así faltó mucho. Afortunadamente hubo mucha música que disfruté y de eso se trata. Así que menos palabrería y más play.
Hace unos días Arturo Uriza me recordó a una aberrante banda canadiense que hacía un par de años no escuchaba aunque los aprecio mucho: Les Georges Leningrad. La lista abre con ellos y sigue con La Femme, quienes tendrán un concierto el próximo martes (3 de octubre) en la Ciudad de México; me gustan, me gustaría escucharlos en vivo, aunque no sé si en el muy comentado Plaza Condesa, pues se especulaba que el edificio donde se encuentra podría derrumbarse debido al supuesto daño que sufrió durante el 19S. Ojalá que todo salga bien en ese recital y en todos los demás venues de CDMX.
Esta semana la tradicional parte nostálgica de la lista le toca a Glenn Underground, conocido DJ y productor, a quien le reeditaron su compilación de 1997 titulada The Jerusalem EP’s. House noventero y cadencioso cuyas retrovibes pueden encontrar en muchas cosas actuales, pero esta es la cosa real.
De allí en adelante, un montón de música nueva. El doble de lo acostumbrado en estas listas. Los sabores de la semana son el caos y la intensidad. Toda una sobredosis de presente para sacudirse las legañas y la resaca.
Les Georges Leningrad – Scissorhands
La Femme – Tatiana
Glenn Underground – Servants Jaz House
Vessels feat. The Flaming Lips – Deflect the Light
Esta fue una semana perturbadora para México. La tragedia se sentirá durante meses. Ha sido inspirador ver a la gente trabajar por el bien común, a pesar de las circunstancias adversas. Ya luego sabremos si realmente aprendimos algo sobre empatía y solidaridad. Espero que sí.
Bueno, para lidiar con la tristeza (la suya y la mía) y tener un poco de normalidad, he preparado mi playlist semanal, porque la música siempre ayuda.
Recientemente me integré a un nuevo trabajo y también estoy de freelancer. Estoy en ese proceso de adaptarme al ritmo de trabajar desde casa de tiempo completo, algo que no hacía desde hace ocho años. Es complicado. Pero tiene un lado muy bueno: puedo escuchar música prácticamente todo el día mientras trabajo, sin que nadie me joda y sin soportar a coworkers que repiten una y otra vez las mismas playlists de grunge, de roquentuidioma y de (minivómito) Caloncho. Lo malo: tengo mucho trabajo y no me deja tiempo de escribir a gusto cosas para el blog. De hecho ya me extendí más de lo que debería en este post.
Sólo les diré que le den una oportunidad a cada uno de los álbumes y EPs de donde salieron las canciones de esta lista. Como casi siempre, la lista cierra con algo de nostalgia, en este caso uno de mis temas favoritos de Elbow. Play it louder!
Internet es para ver porno y videos de gatitos. Aparentemente el cine también lo es. Hoy desperté con ganas de hacer contenido más basura de lo que normalmente encuentran aquí y por eso decidí adoptar el formato de lista a lo Buzzfeed. El tema: los gatitos más cool del cine y la TV.
JONES (Alien, Ridley Scott, 1979)
El único pasajero de la Nostromo que se mantiene überchill frente al xenomorfo. Toda su actitud en la película es como “bitch, you better zave me and better be quick”.
CHURCH (Pet Sematary, Mary Lambert, 1989)
Church es un gatito zombi. Revivió porque enterraron sus restos en un cementerio indio y, bueno, he’s gonna fuck you up. Es lo más fluffy de ultratumba.
CLOVIS (Sleepwalkers, Mick Garris, 1992)
Clovis lidera un ejército de gatos contra unos vampiros felinoides llamados Sleepwalkers que se alimentan de la energía vital de las vírgenes. Todo un sheriff de lo paranormal. ¿Puede ser más cool?
Clovis con Stephen King.
GENERAL (Cat’s Eye, Lewis Teague, 1985)
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El tercer gatito de Stephen King en esta lista. La suerte de este gato está muy pronunciada hacia hacerlo presenciar eventos sórdidos. The Cat’s Eye es una película semiantológica en la que General es testigo de las historias, hasta el final en que el se convierte en el héroe que debe salvar a la niña que lo adopta de una criatura paranormal. Un clásico de Cinepermanencia de Canal 5 con un gato muy cool.
GATO BLOFELD (en varias películas de James Bond)
Este minino exuda maldad y opulencia. Es personalidad y accesorio a la vez. Tienes que tener mucho mojo para que el supervillano líder de la organización maligna Spectre se tome el tiempo de acariciarte estilosamente.
FRITZ (Fritz The Cat, Ralph Bakshi, 1972)
Fritz es una gandul citadino que sólo va por allí procurándose sexo y vicios. Y era bueno en ello, por eso su película original fue el primer feature animado en recibir una clasificación X. Es como Hanna-Barbera gone wrong… Or right.
THE GHOST Y THE DARKNESS (The Ghost and the Darkness, Stephen Hopkins, 1996)
Hubo una película con Val Kilmer y Michael Douglas sobre estos leones come hombres de Kenya a finales del siglo XIX. Están basados en una historia real-ish; se dice que 135 víctimas les valieron el apelativo de los «Comehombres de Tsavo». Lo que me gusta es el tono paranormal que tienen los leones en la película, donde son tratados como encarnaciones del mal. Sus nombres sí están cool. Y se supone que así eran en realidad:
ORION (Men in Black, Barry Sonnenfeld, 1997)
Un felino bastante chill. Su nombre mola, simplemente suena fresco. Y bueno, porta una galaxia completa como accesorio; es un concepto muy ñoño e impresionante y es la pieza de swag definitiva.
SALEM SABERHAGEN (Sabrina: The Teenage Witch, 1996)
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Nunca fui seguidor de Sabrina. Melissa Joan Heart sólo estuvo en mi vida cuando era Clarissa y lo explicaba todo. Y si de sabelotodos se trata, allí estaba Salem. Lo cool sobre él es que se trataba de un hechicero maligno condenado a una vida suburbana en forma de gato por intentar apoderarse del mundo mortal. Eso y que en la serie jugaban mucho con este puppet; le ponían muchos disfraces y lo colocaban en muchas situaciones locas. De hecho, creo que era lo único gracioso de la serie.
LEONES DE VOLTRON (Voltron/Beast King GoLion, 1981)
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Uno de los mejores juguetes que se podía tener en los 80, eran las figuras transformables de Voltron. Cinco tanques con forma de león que al transformarse y combinarse podían formar al defensor del universo. Sí, el Megazord de Power Rangers es un rip off completo de Voltron y sus componentes felinos. Nunca tuve estos juguetes y todavía se lo recrimino a mi madre siempre que hay ocasión.
«CAT» (Breakfast at Tiffany’s, Blake Edwards, 1961)
Uno de los plot devices más conocidos en la historia del cine. El gato es una especie de reflejo de Holly Golightly, pero no voy a explicar eso aquí. Lo cierto es que es uno de los mejores actores animales ever; su nombre real era Orangey. Es sólo un gato encantador que pudo hangear con la también encantadora Audrey.
CHESHIRE (Alice in Wonderland, Clyde Geronimi/Wilfred Jackson/Hamilton Luske, 1951)
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Un payaso creepy. Bueno, casi todos los payasos son creepy. Pero éste es felino y tiene poderes mágicos. No sabemos si juega para el equipo del bien o del mal. Tal vez es un agente del caos que sólo quiere ver al mundo arder.
SELINA KYLE / CATWOMAN (Batman Returns, Tim Burton, 1992)
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Hay muchas versiones de Gatúbela que están cool, pero la CatWoman en mi cabeza es la de Tim Burton, porque es Michelle Pfeiffer en su prime portando el más ceñido de los trajes. Es obsidiana y porcelana. Yummy. Tiene su lado paranormal; recuerden que resucita con saliva felina, así que es una especie de zombi kitten.
SHERE KHAN (The Jungle Book, Wolfgang Reitherman, 1967)
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Un gran gato con mucho swag. Scar de The Lion King es sólo un imitador. Khan tenía los looks y tenía los planes. Y en ese raro remake noventero llamado Tail Spin tenía todavía más swag.
CATBUS (Tonari No Totoro, Hayao Miyazaki, 1988)
Al igual que Cheshire, uno no sabe de qué lado está CatBus. Hace el bien, sí, pero hay algo maligno e impredecible en su mirada. Supongo que esa clase de mutaciones mágicas siempre inspiran un poco de desconfianza.
GATO CORLEONE (The Godfather, Francis Ford Coppola, 1972)
Hay algo en la villanía que es felino. Bueno, no sé si Vito Corleone es un villano, pero sí es un tipo poderoso y complejo. Parte de esa complejidad se proyecta a través de la sutil presencia de su gato. Es curioso como el poder acaricia a los gatos.
HAUSU DEMON CAT (Hausu, Nobuhiko Obayashi,1977)
Hausu es una delirante película japonea de horror. Trata sobre una casa embrujada… O algo así. Es indescriptible. Pero puedo decir que aparece un gato, bueno, es la pintura de un gato. Sólo véanlo, es un gato maligno. Escupe sangre. Y eso es lo único que tengo claro de la locura que es Hausu.
Tenía lista la playlist de esta semana desde el viernes, pero el fin de semana estuvo muy ajetreado y no pude hacer la publicación correspondiente. Así que las cuatro personas que escuchan estas listas seguramente tuvieron una depresiva tarde dominical en silencio. Sin embargo, ahora pueden curar los dolores del lunes con algo de música nueva.
Esta semana me topé con Sugaray Rayford, poseedor de una impresionante voz soul. No lo conocía, pero parece que tiene una breve, pero sólida carrera en el blues moderno. Suena sureño como el pollo frito.
Suzi Wu fue otro descubrimiento; me parece como el punto medio entre PJ Harvey y Lorde. Buen álbum.
En los ruiditos, Mount Kimnie estrenó un álbum muy sabroso donde lo único que decepciona son un par de colaboraciones con James Blake, porque lo que toca ese dude se vuelve aburrido.
Margo Price es una nashvillette que se lleva el country por los derroteros del rock pop con buenos resultados. Un EP de melodías campiranas 100% chiflables con una grandioso trabajo de guitarras.
The National regresa con otro álbum que suene igual a todos los anteriores (excepto el primero). Puedo decir que la producción en general es muy buena y, creo, es su trabajo menos aburrido. Ya saben, ellos hacen canciones buenas y aburridas.
Los longevísimos Sparks regresaron. En este punto de la historia, ellos han jugado con muchos de los géneros contemporáneos con los que les ha tocado convivir y por eso ahora hacen una mezcla abigarrada de todo eso. Suenan como el soundtrack de un musical de Broadway o una banda de glam comedy rock. Y lo digo como algo bueno. Escuchen su nuevo álbum.
En el apartado de mujeres enojadas y gritonas está Yassassin que recién debutaron con un EP titulado Vitamin Y. Su nombre, obviamente, está inspirado por la canción de Bowie. Suenan muy noventeras en la línea de Le Tigre o Veruca Salt.
Por influencia de Sister Ectoplasma desde hace unos días retomé un viejo crush con esa bestia sexy llamada Marina Lambrini Diamandis a.k.a. Marina and the Diamonds. Maravilloso pop. Las Gagas y las Perrys sueñan con ser así de buenas. Ah, no saben lo feliz que Marina hace a mis oídos y entrepierna.
Y en más cosas que amo, Alvvays tiene nuevo álbum y sólo es más de su fabuloso girl fronted pop lo-fi. Si no es lo tuyo, nunca será lo tuyo. Pero si eres de mi pandilla, amarás Antisocialites, porque es más Alvvays y ya hacía falta.
Para terminar, la bonita tradición de las reediciones trajo esta semana nada más el mayúsculo Songs in the Key of Life de Stevie Wonder, quien antes de hacer música para middle-aged square guys era todo un nigromante del funk y creó esa piedra angular de la música negra y el pop en general que deben escuchar completito con toda devoción cada que lo recuerden. Por eso Sir Duke llego a la lista, claro, también porque es una canción que me recuerda mucho buenos momentos junto a mis panas.
Esa es la lista. Tarde, pero jugosa. Play it louder.
Esta fue una semana ocupada. De hecho, me llegó mucho trabajo para el fin de semana y no tengo tiempo para escribir, pero aún así hay playlist. Sobra decir que lo mejor que escucharán esta semana es lo nuevo de LCD Soundsystem, pero todos los álbumes de donde salieron estos temas merecen una buena escuchada. Súbele hasta el once, presiona play y si algún tema te hace flipar, escucha el álbum del que se desprende. Ese es un pro-tip para esta semana y para la vida.
Vaya semana, drugos. Hubo mucha música nueva y muchas de esas novedades me gustaron. En serio, el motivo por el que la evolución nos puso oídos es mi playlist de esta semana.
Vamos a comenzar con algo oldie. Mikado es un banda de francesa de synthpop que mezcla la tradicional melodiosidad y lounginess (de lounge) del pop francés sixties con la nueva ola ochentera y más cosas de ese sabor. Ellos tienen una compilación titulada Mikado Forever (editada originalmente en 1996) y es una maldita joya. Si te gusta la chanson, el tontipop, Elephant Records o el buen pop, es indispensable. Es, de hecho, una de mis compilaciones favoritas ever y se acaba de reeditar. Como sea, escuchen a Mikado.
Después viene un cover de Shelby Lynne a Nirvana. Esta pieza viene incluida en un álbum que no recomiendo para nada, pero esta versión me pareció simpática.
Esta semana mi atención fue secuestrada por varias chicas de la generación Z. Pop dramático es lo que hacen. Aunque salió hace ya dos meses, apenas escuché Melodrama de Lorde y me pareció adecuadamente nombrado y, más que titulo, esa es una declaración coyuntural de intenciones. Es pop con muchas capas, smartass, pero con una perceptible sinceridad. Variedad, saturación y emotividad que crean ambientes texturizados en los que la melodía es una pieza que sólo sale a la pista ocasionalmente; de eso se trata el pop hoy en día y, aunque ya es una fórmula, funciona bien. De eso se tratan también Gordi, EMA y Nadine Shah, cada una con un particular humor y con distintos niveles de drama y aspereza. Vale la pena repasar estos cuatro álbumes.
The War On Drugs tiene un nuevo material en el que casi todos los temas son buenos y todos duran demasiado. Diría que es un álbum excelente, pero todas las canciones me hicieron desear que duraran la mitad.
Como curiosidad les dejo a The Side Eyes, una banda de punk cuya frontgirl es Astrid McDonald, hija de Jeff McDonald de Red Kross y de la magna Charlotte Caffey de The Go-Go’s. Hacen punk del bueno, de ese que puede ser tan duro como ingenuo. Desde luego tienen covers de Go-Go’s. Para seguir con power girls, incluí una de las canciones que más me gustaron de las grungers Baby In Vain.
Y la lista cierra con un buen bloque de sonidos puercos, puercos. Encontrar buen drum ‘n’ bass es complicado; hay mucha uniformidad y monotonía, pero cuando extendemos esa desdibujada etiqueta a los terrenos del techno o el house salen cosas macizas y eso es Pessimist. Si quieren beats gordos escuchen todo ese álbum, porque es excelente. Tobacco es sinónimo de calidad y kinkiness y estrenaron una excelente compilación de rarezas y temas instrumentales que pide loop infinito. El final, final de esta playlist tan molona es The Oscillation, una banda de space rock jodidamente molona que siempre trae buen ruido y densidad. Tienen algo que me recuerda a The Velvet Underground, no sé. Molan, molan, molan. En la playlist puse uno de mis temas favoritos de su álbum anterior, pero les dejo lo nuevo como bonus track en forma de youtuvideo. Play it now, play it louder.