Recientemente me integré a un nuevo trabajo y también estoy de freelancer. Estoy en ese proceso de adaptarme al ritmo de trabajar desde casa de tiempo completo, algo que no hacía desde hace ocho años. Es complicado. Pero tiene un lado muy bueno: puedo escuchar música prácticamente todo el día mientras trabajo, sin que nadie me joda y sin soportar a coworkers que repiten una y otra vez las mismas playlists de grunge, de roquentuidioma y de (minivómito) Caloncho. Lo malo: tengo mucho trabajo y no me deja tiempo de escribir a gusto cosas para el blog. De hecho ya me extendí más de lo que debería en este post.
Sólo les diré que le den una oportunidad a cada uno de los álbumes y EPs de donde salieron las canciones de esta lista. Como casi siempre, la lista cierra con algo de nostalgia, en este caso uno de mis temas favoritos de Elbow. Play it louder!
Internet es para ver porno y videos de gatitos. Aparentemente el cine también lo es. Hoy desperté con ganas de hacer contenido más basura de lo que normalmente encuentran aquí y por eso decidí adoptar el formato de lista a lo Buzzfeed. El tema: los gatitos más cool del cine y la TV.
JONES (Alien, Ridley Scott, 1979)
El único pasajero de la Nostromo que se mantiene überchill frente al xenomorfo. Toda su actitud en la película es como “bitch, you better zave me and better be quick”.
CHURCH (Pet Sematary, Mary Lambert, 1989)
Church es un gatito zombi. Revivió porque enterraron sus restos en un cementerio indio y, bueno, he’s gonna fuck you up. Es lo más fluffy de ultratumba.
CLOVIS (Sleepwalkers, Mick Garris, 1992)
Clovis lidera un ejército de gatos contra unos vampiros felinoides llamados Sleepwalkers que se alimentan de la energía vital de las vírgenes. Todo un sheriff de lo paranormal. ¿Puede ser más cool?
Clovis con Stephen King.
GENERAL (Cat’s Eye, Lewis Teague, 1985)
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El tercer gatito de Stephen King en esta lista. La suerte de este gato está muy pronunciada hacia hacerlo presenciar eventos sórdidos. The Cat’s Eye es una película semiantológica en la que General es testigo de las historias, hasta el final en que el se convierte en el héroe que debe salvar a la niña que lo adopta de una criatura paranormal. Un clásico de Cinepermanencia de Canal 5 con un gato muy cool.
GATO BLOFELD (en varias películas de James Bond)
Este minino exuda maldad y opulencia. Es personalidad y accesorio a la vez. Tienes que tener mucho mojo para que el supervillano líder de la organización maligna Spectre se tome el tiempo de acariciarte estilosamente.
FRITZ (Fritz The Cat, Ralph Bakshi, 1972)
Fritz es una gandul citadino que sólo va por allí procurándose sexo y vicios. Y era bueno en ello, por eso su película original fue el primer feature animado en recibir una clasificación X. Es como Hanna-Barbera gone wrong… Or right.
THE GHOST Y THE DARKNESS (The Ghost and the Darkness, Stephen Hopkins, 1996)
Hubo una película con Val Kilmer y Michael Douglas sobre estos leones come hombres de Kenya a finales del siglo XIX. Están basados en una historia real-ish; se dice que 135 víctimas les valieron el apelativo de los «Comehombres de Tsavo». Lo que me gusta es el tono paranormal que tienen los leones en la película, donde son tratados como encarnaciones del mal. Sus nombres sí están cool. Y se supone que así eran en realidad:
ORION (Men in Black, Barry Sonnenfeld, 1997)
Un felino bastante chill. Su nombre mola, simplemente suena fresco. Y bueno, porta una galaxia completa como accesorio; es un concepto muy ñoño e impresionante y es la pieza de swag definitiva.
SALEM SABERHAGEN (Sabrina: The Teenage Witch, 1996)
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Nunca fui seguidor de Sabrina. Melissa Joan Heart sólo estuvo en mi vida cuando era Clarissa y lo explicaba todo. Y si de sabelotodos se trata, allí estaba Salem. Lo cool sobre él es que se trataba de un hechicero maligno condenado a una vida suburbana en forma de gato por intentar apoderarse del mundo mortal. Eso y que en la serie jugaban mucho con este puppet; le ponían muchos disfraces y lo colocaban en muchas situaciones locas. De hecho, creo que era lo único gracioso de la serie.
LEONES DE VOLTRON (Voltron/Beast King GoLion, 1981)
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Uno de los mejores juguetes que se podía tener en los 80, eran las figuras transformables de Voltron. Cinco tanques con forma de león que al transformarse y combinarse podían formar al defensor del universo. Sí, el Megazord de Power Rangers es un rip off completo de Voltron y sus componentes felinos. Nunca tuve estos juguetes y todavía se lo recrimino a mi madre siempre que hay ocasión.
«CAT» (Breakfast at Tiffany’s, Blake Edwards, 1961)
Uno de los plot devices más conocidos en la historia del cine. El gato es una especie de reflejo de Holly Golightly, pero no voy a explicar eso aquí. Lo cierto es que es uno de los mejores actores animales ever; su nombre real era Orangey. Es sólo un gato encantador que pudo hangear con la también encantadora Audrey.
CHESHIRE (Alice in Wonderland, Clyde Geronimi/Wilfred Jackson/Hamilton Luske, 1951)
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Un payaso creepy. Bueno, casi todos los payasos son creepy. Pero éste es felino y tiene poderes mágicos. No sabemos si juega para el equipo del bien o del mal. Tal vez es un agente del caos que sólo quiere ver al mundo arder.
SELINA KYLE / CATWOMAN (Batman Returns, Tim Burton, 1992)
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Hay muchas versiones de Gatúbela que están cool, pero la CatWoman en mi cabeza es la de Tim Burton, porque es Michelle Pfeiffer en su prime portando el más ceñido de los trajes. Es obsidiana y porcelana. Yummy. Tiene su lado paranormal; recuerden que resucita con saliva felina, así que es una especie de zombi kitten.
SHERE KHAN (The Jungle Book, Wolfgang Reitherman, 1967)
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Un gran gato con mucho swag. Scar de The Lion King es sólo un imitador. Khan tenía los looks y tenía los planes. Y en ese raro remake noventero llamado Tail Spin tenía todavía más swag.
CATBUS (Tonari No Totoro, Hayao Miyazaki, 1988)
Al igual que Cheshire, uno no sabe de qué lado está CatBus. Hace el bien, sí, pero hay algo maligno e impredecible en su mirada. Supongo que esa clase de mutaciones mágicas siempre inspiran un poco de desconfianza.
GATO CORLEONE (The Godfather, Francis Ford Coppola, 1972)
Hay algo en la villanía que es felino. Bueno, no sé si Vito Corleone es un villano, pero sí es un tipo poderoso y complejo. Parte de esa complejidad se proyecta a través de la sutil presencia de su gato. Es curioso como el poder acaricia a los gatos.
HAUSU DEMON CAT (Hausu, Nobuhiko Obayashi,1977)
Hausu es una delirante película japonea de horror. Trata sobre una casa embrujada… O algo así. Es indescriptible. Pero puedo decir que aparece un gato, bueno, es la pintura de un gato. Sólo véanlo, es un gato maligno. Escupe sangre. Y eso es lo único que tengo claro de la locura que es Hausu.
Tenía lista la playlist de esta semana desde el viernes, pero el fin de semana estuvo muy ajetreado y no pude hacer la publicación correspondiente. Así que las cuatro personas que escuchan estas listas seguramente tuvieron una depresiva tarde dominical en silencio. Sin embargo, ahora pueden curar los dolores del lunes con algo de música nueva.
Esta semana me topé con Sugaray Rayford, poseedor de una impresionante voz soul. No lo conocía, pero parece que tiene una breve, pero sólida carrera en el blues moderno. Suena sureño como el pollo frito.
Suzi Wu fue otro descubrimiento; me parece como el punto medio entre PJ Harvey y Lorde. Buen álbum.
En los ruiditos, Mount Kimnie estrenó un álbum muy sabroso donde lo único que decepciona son un par de colaboraciones con James Blake, porque lo que toca ese dude se vuelve aburrido.
Margo Price es una nashvillette que se lleva el country por los derroteros del rock pop con buenos resultados. Un EP de melodías campiranas 100% chiflables con una grandioso trabajo de guitarras.
The National regresa con otro álbum que suene igual a todos los anteriores (excepto el primero). Puedo decir que la producción en general es muy buena y, creo, es su trabajo menos aburrido. Ya saben, ellos hacen canciones buenas y aburridas.
Los longevísimos Sparks regresaron. En este punto de la historia, ellos han jugado con muchos de los géneros contemporáneos con los que les ha tocado convivir y por eso ahora hacen una mezcla abigarrada de todo eso. Suenan como el soundtrack de un musical de Broadway o una banda de glam comedy rock. Y lo digo como algo bueno. Escuchen su nuevo álbum.
En el apartado de mujeres enojadas y gritonas está Yassassin que recién debutaron con un EP titulado Vitamin Y. Su nombre, obviamente, está inspirado por la canción de Bowie. Suenan muy noventeras en la línea de Le Tigre o Veruca Salt.
Por influencia de Sister Ectoplasma desde hace unos días retomé un viejo crush con esa bestia sexy llamada Marina Lambrini Diamandis a.k.a. Marina and the Diamonds. Maravilloso pop. Las Gagas y las Perrys sueñan con ser así de buenas. Ah, no saben lo feliz que Marina hace a mis oídos y entrepierna.
Y en más cosas que amo, Alvvays tiene nuevo álbum y sólo es más de su fabuloso girl fronted pop lo-fi. Si no es lo tuyo, nunca será lo tuyo. Pero si eres de mi pandilla, amarás Antisocialites, porque es más Alvvays y ya hacía falta.
Para terminar, la bonita tradición de las reediciones trajo esta semana nada más el mayúsculo Songs in the Key of Life de Stevie Wonder, quien antes de hacer música para middle-aged square guys era todo un nigromante del funk y creó esa piedra angular de la música negra y el pop en general que deben escuchar completito con toda devoción cada que lo recuerden. Por eso Sir Duke llego a la lista, claro, también porque es una canción que me recuerda mucho buenos momentos junto a mis panas.
Esa es la lista. Tarde, pero jugosa. Play it louder.
Esta fue una semana ocupada. De hecho, me llegó mucho trabajo para el fin de semana y no tengo tiempo para escribir, pero aún así hay playlist. Sobra decir que lo mejor que escucharán esta semana es lo nuevo de LCD Soundsystem, pero todos los álbumes de donde salieron estos temas merecen una buena escuchada. Súbele hasta el once, presiona play y si algún tema te hace flipar, escucha el álbum del que se desprende. Ese es un pro-tip para esta semana y para la vida.
Vaya semana, drugos. Hubo mucha música nueva y muchas de esas novedades me gustaron. En serio, el motivo por el que la evolución nos puso oídos es mi playlist de esta semana.
Vamos a comenzar con algo oldie. Mikado es un banda de francesa de synthpop que mezcla la tradicional melodiosidad y lounginess (de lounge) del pop francés sixties con la nueva ola ochentera y más cosas de ese sabor. Ellos tienen una compilación titulada Mikado Forever (editada originalmente en 1996) y es una maldita joya. Si te gusta la chanson, el tontipop, Elephant Records o el buen pop, es indispensable. Es, de hecho, una de mis compilaciones favoritas ever y se acaba de reeditar. Como sea, escuchen a Mikado.
Después viene un cover de Shelby Lynne a Nirvana. Esta pieza viene incluida en un álbum que no recomiendo para nada, pero esta versión me pareció simpática.
Esta semana mi atención fue secuestrada por varias chicas de la generación Z. Pop dramático es lo que hacen. Aunque salió hace ya dos meses, apenas escuché Melodrama de Lorde y me pareció adecuadamente nombrado y, más que titulo, esa es una declaración coyuntural de intenciones. Es pop con muchas capas, smartass, pero con una perceptible sinceridad. Variedad, saturación y emotividad que crean ambientes texturizados en los que la melodía es una pieza que sólo sale a la pista ocasionalmente; de eso se trata el pop hoy en día y, aunque ya es una fórmula, funciona bien. De eso se tratan también Gordi, EMA y Nadine Shah, cada una con un particular humor y con distintos niveles de drama y aspereza. Vale la pena repasar estos cuatro álbumes.
The War On Drugs tiene un nuevo material en el que casi todos los temas son buenos y todos duran demasiado. Diría que es un álbum excelente, pero todas las canciones me hicieron desear que duraran la mitad.
Como curiosidad les dejo a The Side Eyes, una banda de punk cuya frontgirl es Astrid McDonald, hija de Jeff McDonald de Red Kross y de la magna Charlotte Caffey de The Go-Go’s. Hacen punk del bueno, de ese que puede ser tan duro como ingenuo. Desde luego tienen covers de Go-Go’s. Para seguir con power girls, incluí una de las canciones que más me gustaron de las grungers Baby In Vain.
Y la lista cierra con un buen bloque de sonidos puercos, puercos. Encontrar buen drum ‘n’ bass es complicado; hay mucha uniformidad y monotonía, pero cuando extendemos esa desdibujada etiqueta a los terrenos del techno o el house salen cosas macizas y eso es Pessimist. Si quieren beats gordos escuchen todo ese álbum, porque es excelente. Tobacco es sinónimo de calidad y kinkiness y estrenaron una excelente compilación de rarezas y temas instrumentales que pide loop infinito. El final, final de esta playlist tan molona es The Oscillation, una banda de space rock jodidamente molona que siempre trae buen ruido y densidad. Tienen algo que me recuerda a The Velvet Underground, no sé. Molan, molan, molan. En la playlist puse uno de mis temas favoritos de su álbum anterior, pero les dejo lo nuevo como bonus track en forma de youtuvideo. Play it now, play it louder.
El eclipse es el tema del momento y decidí aprovecharlo para hacer una playlist temática: canciones sobre eclipses. Bueno, en realidad debería ser canciones con la palabra eclipse en el título.
Traté de evitar las dos canciones sobre eclipses por antonomasia: Total Eclipse of the Heart y la de Pink Floyd. No tuve éxito con la última, porque la versión de Flaming Lips sí me gusta. Hace falta un buen cover desmadroso de TEOTH.
Bueno, así la semana. La lista arranca con una banda de Querétaro llamada Minifalda. Me gusta su nombre, pero su Eclipse tiene una letra horrible, aunque debajo de eso creo que vive una canción decente; escucharé el resto de su música con mucha cautela. Después de eso hay de todo: sabrosura, chill, tontipop, jip jop, roquentuidioma, drametal y Metric. Play.
Minifalda – Eclipse
El Guincho – Soca Del Eclipse
Falsalarma – Eclipse
Single – El eclipse
Therion – Opus Eclipse
Los Dug Dug’s – Eclipse
La Unión – Eclipse total
The Flaming Lips (feat. Stardeath And White Dwarfs & Henry Rollins) – Eclipse
Otra semana, otra lista. Afortunadamente hubo mucha música nueva esta semana y muy emocionante.
Rixe, la banda francesa (creo) de punk/oi, recopla sus primero tres EP en un álbum machacante. Si eres hardcore, escúchalo.
Me cuesta un poco de trabajo aceptar el cambio que ha sufrido Lucky Soul para su tercer álbum; dejaron atrás buena parte de sus influencias soul y sixties en favor de synths ochenteros y tropos actuales. Es muy buen pop, pero convencional.
Caroline Says es una de esas bandas que mezclan el folk con toques de shoegaze y que parecen hechas con molde, pero en su nuevo álbum tiene algunas canciones que merecen escucharse, aunque el riesgo de empalagamiento está presente.
Hablando de Shoegazers, ese es precisamente el título de la canción que elegí presentarles del álbum nuevo y homínimo de Jen Clother, que regresa menos folk, de hecho, su sonido ahora es muy cercano a PJ Harvey o Patti Smith. Eso es bueno. Escuchen este álbum completo.
Rat Boy viene a ocupar ese lugar de autenticidad que alguna vez tuvieron los Arctic Monkeys. Son un crisol de géneros urbanos. Chavs con talento que mezclan muchos ruidos distintos de forma muy arrabalera, vaya, es una especie de punk hop cosmopolita que no sabe de reglas. El álbum obligado de la semana.
Oddisee tiene un nuevo álbum. Creo que apenas hace meses salió el anterior. En fin. Es un álbum meloso, con un sonido hip hop muy clásico (o sea, noventero), con una fuerte presencia de R&B del siglo XXI. Funciona muy bien, pero suena un poco anticuado y homogéneo, aunque la parte lírica destaca.
The Cribs regresa con un álbum muy crudo, el más estridente de su carrera, creo. Me gustó el sonido descuidado, pero sus melodías son genéricas. Si extrañas la onda garag-ish de hace 10 o 12 años, esta es ya una pieza de nostalgia. Muy bueno, si ese es el sabor que buscas.
DJ Shadow recopiló en un EP algunas piezas que ya se habían escuchado este año y lo muestran en buena forma. Colaboraciones de primera con NAS, Danny Brown y Steven Price. Beats que molan.
Esta semana se publicó una recopilación de piezas electrónicas de Martin Hannett. Son cosas de locura, experimentos melódicos que van del easy listening hasta las notas oscuras que mostró en algunos de sus trabajos con Factory. Obviamente deben escuchar toda la recopilación, porque Hannett era un puto genio y no lo merecíamos.
Y para cerrar: The Boo Radleys, una de las bandas más infravaloradas del britpop, que escuché mucho esta semana. Si no los conociste en su tiempo, te perdiste de una mezcla muy elegante de pop dreamy, psych y reminiscencias de Madchester. Prime stuff.
Una lista corta para esta semana, pues no escuché tanta música como acostumbro. Es que me la pasé ocupado con Zelda: Breath of the Wild. Y tampoco escuché tantas cosas sorprendentes. En fin, les dejo cinco recomendaciones:
The Districts – Rock veloz y melódico basado en Americana y folklore texturizados. Si te gustan cosas como Benjamin Booker, Father John Misty o The Walkmen, creo que también disfrutaras a estos dudes.
Warm Digits – Estos dudes mezclan varias vertientes electrónicas con new wave, post punk y garage. Sí, sé que eso puede describir a un montón de música desde hace diez años, pero Warm Digits lo hace bien; los synths suenan a futuro, los tambores y guitarras suenan reales y macizos. Tienen un toque krauty y eso es muy bueno.
Randy Newman – Una leyenda del scoring de películas que regresa con una joya de álbum tras casi una década de no editar uno propio. No les digo más, porque esta semana escribiré más sobre este álbum. Pero DEBEN escuchar a este jodido genio.
Moses Boyd – Jazz cósmico, oscuro y laid back. Una precisa y contundente pared rítmica que proyecta progresiones melódicas muy potentes que nunca empalagan, de hecho, dejan claro que las percusiones son las estrellas del show. Si en lugar de sintetizadores Moses Boyd tuviese una sección de metales, estaríamos hablando de un jazz muy clásico, pero no, hacen algo actual, fuerte y nada pop-ish, pero sí muy accesible y disfrutable.
Dead Cross – La superbanda de Dave Lombardo y Mike Patton. Hardcore del bueno. Creo que no hace falta decir que se trata de sonidos machacantes. Foquin ósom. Y el álbum incluye un cover de Bela Lugosi’s Dead que les dejo como bonus track.
Sólo eso esta semana, pero en esta ocasión sí les recomiendo que escuchen completos todos los álbumes de donde salieron estos temas. Play.
The Districts – Salt
Warm Digits – Growth of Raindrops (feat. Sarah Cracknell)
Por mera casualidad anoche me topé con el póster de Lensman y pensé: ¡yo conozco eso! Recuerdo desbloqueado. La vi en 1989. La renté en Videocentro. El título en México era Lensman: El secreto de la lente. Ahora puede verse en YouTube:
Lensman es una ópera espacial basada en una serie de novelas de sci-fi del autor Edward Elemer Smith, también conocido como E.E. Smith o Doc Smith. La saga se trata de una patrulla galáctica, formada por seres de distintos planetas, que protege al Universo de una raza alienígena ancestral que quiere conquistar todo. O algo así. Y algunos de los miembros de esa patrulla eran lensmen, tipos muy valientes y heroicos que poseen poderes telepáticos gracias a las «lentes», unas computadoras vivientes (con quienes llevan una relación simbiótica) diseñadas por otra raza alienígena ancestral y misteriosa, pero benévola.
Bueno, en los libros es mucho más complejo que eso. Seguro por allí hay un wiki que lo explica mejor de lo que yo podría. La cosa es que la saga Lensman es realmente importante en la historia de la ciencia y la ciencia ficción. Esto es vintage. Su publicación original fue de 1934 a 1948. Las obras de E.E. Smith han sido citadas como inspiración por científicos y escritores de sci-fi, y algunos de sus conceptos fueron el origen de ideas que eventualmente se convirtieron en ciencia aplicada e incluso procedimientos militares. Seguro que Star Trek y otras ñoñerías le deben algunas cosas a la obra de Doc Smith.
Desde luego, no sabía todo eso cuando vi el anime que aquí les comparto. Lo supe años después cuando me encontré uno de los libros de la serie en un botadero en Guanajuato. Ahora, la saga literaria tiene poco que ver con la animación; algunos conceptos son retomados, pero en realidad se trata de un rip off de Star Wars.
En realidad esta adaptación en anime no es una película, sino una serie de 25 episodios titulada Galactic Patrol Lensman producida por el legendario estudio Madhouse (los mismos de Death Note y muchas otras cosas famosas). En occidente la conocimos como película gracias a Harmony Gold, esos campeones que mezclaron tres series distintas de anime de mechas para crear Robotech; con Lensman hicieron lo mismo y reeditaron los primeros cuatro episodios de la serie para publicar Lensman: Secret of the Lens. Les digo, es Star Wars.
No puedo recomendarles esta película por la historia que cuenta, sin embargo, tiene una animación muy buena. De hecho, incorpora algunos elementos y secuencias animadas por computadora. Sí, animación CGI mezclada con animación 2D tradicional de alta calidad japo… ¡En 1984! Aunque no luce muy espectacular ahora, es la misma tecnología gráfica aplicada que un año después se utilizaría en Young Sherlock Holmes para mostrar el primer efecto especial digital en una película comercial de live action. Es decir, Lensman era state of the art.
La adaptación al anime de Lensman no va a cambiar la vida de nadie, sin embargo, es uno de esos raros casos de animación para TV con calidad de cine y sólo por eso vale la pena. Y también es un buen pretexto para descubrir un poco de ciencia ficción clásica y a un influyente autor que se quedó en la frontera de lo pop y seguramente merece un reconocimiento mayor.
La lista de esta semana abre con house del bueno, el nuevo sencillo de los franceses Siren. Ultrachill. Si les gusta el house escuchen más de ese par.
Luego, una rareza. La disquera Melodies descubrió un archivo de piezas disco de los setenta que tuvieron una distribución casi nula. Algunos de los miembros de esta disquera (Floating Points y DJ Red Greg) decidieron pulirlas un poco para reeditarlas y el sencillo Disco Baby, original de Y. Gershovsky, es lo que han compartido hasta ahora. Una melodía que pudo ser un clásico.
The Fall tiene un nuevo álbum y es como tu cereal favorito: algo bueno, conocido, seguro y no te va a sorprender. En esa misma categoría está el nuevo álbum de Ethan Gruska; folk pop que muestra muchos matices y finura en sus canciones, pero requiere estar de humor para bajar la velocidad y apreciar los detalles. Otro par de álbumes nuevos que en mi opinión deben escuchar completos son los de Pale Spectres y Fake Laugh; ya saben, pop con guitarras y melodías pegajosas, que es lo que me gusta más.
Las reediciones de la semana para cerrar. The Gories (que, sinceramente, pensé que ya no existían) están de gira y parte de su promoción es un rerelease de Nitroglycerine, una de sus mejores canciones. Si les gusta el garage o el punk que hacen las cosas con un sabor particular, deben escuchar más de The Gories. La otra reedición de la semana es grande: The La’s. Si te tomas el tiempo de escuchar mis listas y leer lo que escribo difícilmente hará falta que diga algo sobre Lee Mavers y su pandilla. Difícilmente podré decir algo que les haga justicia, son un tesoro. Y por eso dos de sus clásicos: Feelin‘ y, obviamente, There She Goes, porque sería una locura no incluir una de las mejores canciones que la humanidad ha podido escuchar. Play.