Canciones para sobrevivir XXIII – Septiembre 24, 2017

Esta fue una semana perturbadora para México. La tragedia se sentirá durante meses. Ha sido inspirador ver a la gente trabajar por el bien común, a pesar de las circunstancias adversas. Ya luego sabremos si realmente aprendimos algo sobre empatía y solidaridad. Espero que sí.

Bueno, para lidiar con la tristeza (la suya y la mía) y tener un poco de normalidad, he preparado mi playlist semanal, porque la música siempre ayuda.

  1. Hannah Peel – Archid Orange Dwarf
  2. Amadou & Mariam – La Confusión
  3. The Clientele – The Age Of Miracles
  4. Metz – Cellophane
  5. The Horrors – Machine
  6. Trick feat. Mina Rose – Dark Days
  7. The Lemon Twigs – Why Didn’t You Say That?
  8. The Libertines – Time For Heroes

 

Anuncios

Canciones para sobrevivir XXII – Septiembre 17, 2017

Recientemente me integré a un nuevo trabajo y también estoy de freelancer. Estoy en ese proceso de adaptarme al ritmo de trabajar desde casa de tiempo completo, algo que no hacía desde hace ocho años.  Es complicado. Pero tiene un lado muy bueno: puedo escuchar música prácticamente todo el día mientras trabajo, sin que nadie me joda y sin soportar a coworkers que repiten una y otra vez las mismas playlists de grunge, de roquentuidioma y de (minivómito) Caloncho. Lo malo: tengo mucho trabajo y no me deja tiempo de escribir a gusto cosas para el blog. De hecho ya me extendí más de lo que debería en este post.

Sólo les diré que le den una oportunidad a cada uno de los álbumes y EPs de donde salieron las canciones de esta lista. Como casi siempre, la lista cierra con algo de nostalgia, en este caso uno de mis temas favoritos de Elbow. Play it louder!

  1. Rostam – Bike Dream
  2. Angus & Julia Stone – Snow
  3. The Texas Gentlemen – Pain
  4. Superfood – Where’s The Bass Amp?
  5. Son Little – Bread & Butter
  6. Myrkur – The Serpent
  7. Seafang – Motorcycle Song
  8. Elli Ingram – Table For Two
  9. Ariel Pink – Bubblegum Dreams
  10. Kaleida – Division
  11. Elbow – Open Arms

The Coolest Cats in Town

Internet es para ver porno y videos de gatitos. Aparentemente el cine también lo es. Hoy desperté con ganas de hacer contenido más basura de lo que normalmente encuentran aquí y por eso decidí adoptar el formato de lista a lo Buzzfeed. El tema: los gatitos más cool del cine y la TV.

JONES (Alien, Ridley Scott, 1979)

El único pasajero de la Nostromo que se mantiene überchill frente al xenomorfo. Toda su actitud en la película es como “bitch, you better zave me and better be quick”.

CHURCH (Pet Sematary, Mary Lambert, 1989)

Church es un gatito zombi. Revivió porque enterraron sus restos en un cementerio indio y, bueno, he’s gonna fuck you up. Es lo más fluffy de ultratumba.

CLOVIS (Sleepwalkers, Mick Garris, 1992)

Clovis lidera un ejército de gatos contra unos vampiros felinoides llamados Sleepwalkers que se alimentan de la energía vital de las vírgenes. Todo un sheriff de lo paranormal. ¿Puede ser más cool?

Clovis con Stephen King.

GENERAL (Cat’s Eye, Lewis Teague, 1985)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El tercer gatito de Stephen King en esta lista. La suerte de este gato está muy pronunciada hacia hacerlo presenciar eventos sórdidos. The Cat’s Eye es una película semiantológica en la que General es testigo de las historias, hasta el final en que el se convierte en el héroe que debe salvar a la niña que lo adopta de una criatura paranormal. Un clásico de Cinepermanencia de Canal 5 con un gato muy cool.

GATO BLOFELD (en varias películas de James Bond)

Este minino exuda maldad y opulencia. Es personalidad y accesorio a la vez. Tienes que tener mucho mojo para que el supervillano líder de la organización maligna Spectre se tome el tiempo de acariciarte estilosamente.

FRITZ (Fritz The Cat, Ralph Bakshi, 1972)

Fritz es una gandul citadino que sólo va por allí procurándose sexo y vicios. Y era bueno en ello, por eso su película original fue el primer feature animado en recibir una clasificación X. Es como Hanna-Barbera gone wrong… Or right.

THE GHOST Y THE DARKNESS (The Ghost and the Darkness, Stephen Hopkins, 1996)

Hubo una película con Val Kilmer y Michael Douglas sobre estos leones come hombres de Kenya a finales del siglo XIX. Están basados en una historia real-ish; se dice que 135 víctimas les valieron el apelativo de los “Comehombres de Tsavo”. Lo que me gusta es el tono paranormal que tienen los leones en la película, donde son tratados como encarnaciones del mal. Sus nombres sí están cool. Y se supone que así eran en realidad:

ORION (Men in Black, Barry Sonnenfeld, 1997)

Un felino bastante chill. Su nombre mola, simplemente suena fresco. Y bueno, porta una galaxia completa como accesorio; es un concepto muy ñoño e impresionante y es la pieza de swag definitiva.

SALEM SABERHAGEN (Sabrina: The Teenage Witch, 1996)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Nunca fui seguidor de Sabrina. Melissa Joan Heart sólo estuvo en mi vida cuando era Clarissa y lo explicaba todo. Y si de sabelotodos se trata, allí estaba Salem. Lo cool sobre él es que se trataba de un hechicero maligno condenado a una vida suburbana en forma de gato por intentar apoderarse del mundo mortal. Eso y que en la serie jugaban mucho con este puppet; le ponían muchos disfraces y lo colocaban en muchas situaciones locas. De hecho, creo que era lo único gracioso de la serie.

LEONES DE VOLTRON (Voltron/Beast King GoLion, 1981)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Uno de los mejores juguetes que se podía tener en los 80, eran las figuras transformables de Voltron. Cinco tanques con forma de león que al transformarse y combinarse podían formar al defensor del universo. Sí, el Megazord de Power Rangers es un rip off completo de Voltron y sus componentes felinos. Nunca tuve estos juguetes y todavía se lo recrimino a mi madre siempre que hay ocasión.

“CAT” (Breakfast at Tiffany’s, Blake Edwards, 1961)

Uno de los plot devices más conocidos en la historia del cine. El gato es una especie de reflejo de Holly Golightly, pero no voy a explicar eso aquí. Lo cierto es que es uno de los mejores actores animales ever; su nombre real era Orangey.  Es sólo un gato encantador que pudo hangear con la también encantadora Audrey.

CHESHIRE (Alice in Wonderland, Clyde Geronimi/Wilfred Jackson/Hamilton Luske, 1951)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Un payaso creepy. Bueno, casi todos los payasos son creepy. Pero éste es felino y tiene poderes mágicos. No sabemos si juega para el equipo del bien o del mal. Tal vez es un agente del caos que sólo quiere ver al mundo arder.

SELINA KYLE / CATWOMAN (Batman Returns, Tim Burton, 1992)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Hay muchas versiones de Gatúbela que están cool, pero la CatWoman en mi cabeza es la de Tim Burton, porque es Michelle Pfeiffer en su prime portando el más ceñido de los trajes. Es obsidiana y porcelana. Yummy. Tiene su lado paranormal; recuerden que resucita con saliva felina, así que es una especie de zombi kitten.

SHERE KHAN (The Jungle Book, Wolfgang Reitherman, 1967)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Un gran gato con mucho swag. Scar de The Lion King es sólo un imitador. Khan tenía los looks y tenía los planes. Y en ese raro remake noventero llamado Tail Spin tenía todavía más swag.

CATBUS (Tonari No Totoro, Hayao Miyazaki, 1988)

Al igual que Cheshire, uno no sabe de qué lado está CatBus. Hace el bien, sí, pero hay algo maligno e impredecible en su mirada. Supongo que esa clase de mutaciones mágicas siempre inspiran un poco de desconfianza.

GATO CORLEONE (The Godfather, Francis Ford Coppola, 1972)

Hay algo en la villanía que es felino. Bueno, no sé si Vito Corleone es un villano, pero sí es un tipo poderoso y complejo. Parte de esa complejidad se proyecta a través de la sutil presencia de su gato. Es curioso como el poder acaricia a los gatos.

HAUSU DEMON CAT (Hausu, Nobuhiko Obayashi,1977)

Hausu es una delirante película japonea de horror. Trata sobre una casa embrujada… O algo así. Es indescriptible. Pero puedo decir que aparece un gato, bueno, es la pintura de un gato. Sólo véanlo, es un gato maligno. Escupe sangre. Y eso es lo único que tengo claro de la locura que es Hausu.

 

Canciones para sobrevivir XXI – Septiembre 11, 2017

Tenía lista la playlist de esta semana desde el viernes, pero el fin de semana estuvo muy ajetreado y no pude hacer la publicación correspondiente. Así que las cuatro personas que escuchan estas listas seguramente tuvieron una depresiva tarde dominical en silencio. Sin embargo, ahora pueden curar los dolores del lunes con algo de música nueva.

Esta semana me topé con Sugaray Rayford, poseedor de una impresionante voz soul. No lo conocía, pero parece que tiene una breve, pero sólida carrera en el blues moderno. Suena sureño como el pollo frito.

Suzi Wu fue otro descubrimiento; me parece como el punto medio entre PJ Harvey y Lorde. Buen álbum.

En los ruiditos, Mount Kimnie estrenó un álbum muy sabroso donde lo único que decepciona son un par de colaboraciones con James Blake, porque lo que toca ese dude se vuelve aburrido.

Margo Price es una nashvillette que se lleva el country por los derroteros del rock pop con buenos resultados. Un EP de melodías campiranas 100% chiflables con una grandioso trabajo de guitarras.

The National regresa con otro álbum que suene igual a todos los anteriores (excepto el primero). Puedo decir que la producción en general es muy buena y, creo, es su trabajo menos aburrido. Ya saben, ellos hacen canciones buenas y aburridas.

Los longevísimos Sparks regresaron. En este punto de la historia, ellos han jugado con muchos de los géneros contemporáneos con los que les ha tocado convivir y por eso ahora hacen una mezcla abigarrada de todo eso. Suenan como el soundtrack de un musical de Broadway o una banda de glam comedy rock. Y lo digo como algo bueno. Escuchen su nuevo álbum.

En el apartado de mujeres enojadas y gritonas está Yassassin que recién debutaron con un EP titulado Vitamin Y. Su nombre, obviamente, está inspirado por la canción de Bowie. Suenan muy noventeras en la línea de Le Tigre o Veruca Salt.

Por influencia de Sister Ectoplasma desde hace unos días retomé un viejo crush con esa bestia sexy llamada Marina Lambrini Diamandis a.k.a. Marina and the Diamonds. Maravilloso pop. Las Gagas y las Perrys sueñan con ser así de buenas. Ah, no saben lo feliz que Marina hace a mis oídos y entrepierna.

Y en más cosas que amo, Alvvays tiene nuevo álbum y sólo es más de su fabuloso girl fronted pop lo-fi. Si no es lo tuyo, nunca será lo tuyo. Pero si eres de mi pandilla, amarás Antisocialites, porque es más Alvvays y ya hacía falta.

Para terminar, la bonita tradición de las reediciones trajo esta semana nada más el mayúsculo Songs in the Key of Life de Stevie Wonder, quien antes de hacer música para middle-aged square guys era todo un nigromante del funk y creó esa piedra angular de la música negra y el pop en general que deben escuchar completito con toda devoción cada que lo recuerden. Por eso Sir Duke llego a la lista, claro, también porque es una canción que me recuerda mucho buenos momentos junto a mis panas.

Esa es la lista. Tarde, pero jugosa. Play it louder.

  1. Sugaray Rayford – Take Me Back
  2. Suzi Wu – Teenage Witch
  3. Mount Kimbie – Four Years And One Day
  4. Margo Price – Paper Cowboy
  5. The National – Day I Die
  6. Sparks – What The Hell Is It This Time?
  7. Yassassin – Mermaidistic Personality Disorder
  8. Marina And The Diamonds – Savages
  9. Alvvays – Plimsoll Punks
  10. Stevie Wonder – Sir Duke

 

 

 

Canciones para sobrevivir XX – Septiembre 3, 2017

Esta fue una semana ocupada. De hecho, me llegó mucho trabajo para el fin de semana y no tengo tiempo para escribir, pero aún así hay playlist. Sobra decir que lo mejor que escucharán esta semana es lo nuevo de LCD Soundsystem, pero todos los álbumes de donde salieron estos temas merecen una buena escuchada. Súbele hasta el once, presiona play y si algún tema te hace flipar, escucha el álbum del que se desprende. Ese es un pro-tip para esta semana y para la vida.

  1. LCD Soundsystem – How Do You Sleep?
  2. Jake Bugg – In The Event Of My Demise
  3. The Hempolics – Early In The Morning
  4. A Giant Dog – Angst In My Pants
  5. Angelo De Augustine – Dreaming Of The Moon
  6. Mogwai – Party In The Dark
  7. Bicep – Glue
  8. Madeline Kenney – Always
  9. The Surfing Magazines – Peeping Dom
  10. The Babe Rainbows – Monky Disco
  11. Inc. No World – Sowed

Canciones para sobrevivir XIX – Agosto 27, 2017

Vaya semana, drugos. Hubo mucha música nueva y muchas de esas novedades me gustaron. En serio, el motivo por el que la evolución nos puso oídos es mi playlist de esta semana.

Vamos a comenzar con algo oldie. Mikado es un banda de francesa de synthpop que mezcla la tradicional melodiosidad y lounginess (de lounge) del pop francés sixties con la nueva ola ochentera y más cosas de ese sabor. Ellos tienen una compilación titulada Mikado Forever (editada originalmente en 1996) y es una maldita joya. Si te gusta la chanson, el tontipop, Elephant Records o el buen pop, es indispensable. Es, de hecho, una de mis compilaciones favoritas ever y se acaba de reeditar. Como sea, escuchen a Mikado.

Después viene un cover de Shelby Lynne a Nirvana. Esta pieza viene incluida en un álbum que no recomiendo para nada, pero esta versión me pareció simpática.

Esta semana mi atención fue secuestrada por varias chicas de la generación Z. Pop dramático es lo que hacen. Aunque salió hace ya dos meses, apenas escuché Melodrama de Lorde y me pareció adecuadamente nombrado y, más que titulo, esa es una declaración coyuntural de intenciones. Es pop con muchas capas, smartass, pero con una perceptible sinceridad. Variedad, saturación y emotividad que crean ambientes texturizados en los que la melodía es una pieza que sólo sale a la pista ocasionalmente; de eso se trata el pop hoy en día y, aunque ya es una fórmula, funciona bien. De eso se tratan también Gordi, EMA y Nadine Shah, cada una con un particular humor y con distintos niveles de drama y aspereza. Vale la pena repasar estos cuatro álbumes.

The War On Drugs tiene un nuevo material en el que casi todos los temas son buenos y todos duran demasiado. Diría que es un álbum excelente, pero todas las canciones me hicieron desear que duraran la mitad.

Como curiosidad les dejo a The Side Eyes, una banda de punk cuya frontgirl es Astrid McDonald, hija de Jeff McDonald de Red Kross y de la magna Charlotte Caffey de The Go-Go’s. Hacen punk del bueno, de ese que puede ser tan duro como ingenuo. Desde luego tienen covers de Go-Go’s. Para seguir con power girls, incluí una de las canciones que más me gustaron de las grungers Baby In Vain.

Y la lista cierra con un buen bloque de sonidos puercos, puercos. Encontrar buen drum ‘n’ bass es complicado; hay mucha uniformidad y monotonía, pero cuando extendemos esa desdibujada etiqueta a los terrenos del techno o el house salen cosas macizas y eso es Pessimist. Si quieren beats gordos escuchen todo ese álbum, porque es excelente. Tobacco es sinónimo de calidad y kinkiness y estrenaron una excelente compilación de rarezas y temas instrumentales que pide loop infinito. El final, final de esta playlist tan molona es The Oscillation, una banda de space rock jodidamente molona que siempre trae buen ruido y densidad. Tienen algo que me recuerda a The Velvet Underground, no sé. Molan, molan, molan. En la playlist puse uno de mis temas favoritos de su álbum anterior, pero les dejo lo nuevo como bonus track en forma de youtuvideo. Play it now, play it louder.

  1. Mikado – Attends Ou Vas-t’en
  2. Shelby Lynne (feat. Allison Moorer) – Lithium
  3. The War On Drugs – Nothing To Find
  4. Lorde – The Louvre
  5. EMA – Fire Water Air LSD
  6. Gordi – Better Than Then, Closer to Now
  7. Nadine Shah – Holiday Destination
  8. The Side Eyes – Ignore
  9. Baby In Vain – Transcendent
  10. Pessimist – Grit
  11. Tobacco – Awesome Shitty Body
  12. The Oscillation – Monographic
  13. BONUS -> The Oscillation – Evil In The Tree

-1 is forever

Suelo caminar mucho. Me gusta caminar por la ciudad para ver detalles; la ropa que usa la gente, las tiendas y puestos callejeros, la publicidad, escuchar las conversaciones ajenas. Cosas así. Creo que experimentar las calles te conecta con el presente y te permite saber un poco de lo que la gente tiene en su cabeza y cómo se mueve la cultura.

Esa pequeña afición por caminar y observar me ha llevado a apreciar también el arte urbano. Siempre presto atención a las pinturas y graffiti en las calles, pero en especial me gusta ver stickers (calcomanías o pegatinas, como sea que les llamen).

Hace años cruzaba por un paso peatonal bajo un puente; era temporada de lluvias y el agua se encharcaba en ese lugar, eso es un escenario de terror para un sneakerhead con tenis blancos, afortunadamente ese paso peatonal tenía unas jardineras por las que los flaneurs quisquillosos podíamos cruzar con el parkour más patético que ha existido. Al estar sobre la jardinera logre ver que en una trabe del puente había una calcomanía pegada. Era un blooper, uno de los calamares enemigos de Super Mario. Es uno de mis diseños favoritos en cuanto a personajes de videojuegos. En uno de sus tentáculos sostenía una pancarta que decía “-1 is forever”.

Éste es un blooper.

Me pareció un dibujo genial con una buena referencia nerd, pero lo que más me agradó de encontrar ese sticker es el lugar dónde estaba; la única forma de verlo era caminar por la jardinera y me pareció como un easter egg de la vida real, porque quien la puso allí desde luego pensé en el detalle de ocultarla para que sólo la casualidad y/o la observación exhaustiva pudiesen encontrarlas. Vaya, es un detalle como de quest de videojuego.

Ese sentido lúdico de colocar stickers en las calles de una manera oculta es algo que me cautivó. Por la naturaleza instantánea de pegar una calcomanía ofrece oportunidades que el graffiti y otras formas de arte urbano no ofrecen. Es difícil ver una pinta en el interior de un edificio público, es algo complicado, sin embargo, pegar un sticker clandestinamente es muy posible. Desde luego, es una dimensión técnica distinta a la de otras manifestaciones gráficas urbanas.

El sticker es la conjunción del diseño y el ready-made; la expresión gráfica, la construcción de un mensaje y la labor material se realizan a priori, pero queda la última parte técnica/material del sticker como obra: la colocación. Pegar un sticker cuenta como técnica, puede requerir talentos ninja, además, es la última parte de un fenómeno comunicativo, pues dota de contexto a la obra: el mensaje y valor finales de un sticker son determinado por el lugar donde se pega. De allí emana ese sentido de juego que me cautivó y por el cuál ahora siempre observo con curiosidad en busca de calcomanías; es una lectura llena de complicidad, pues además del juego de busca y encuentra, al ser una obra ready-made, los permiten un trabajo gráfico más detallado que permite crear mensajes más complejos que otras intervenciones. Mientras que el graffiti se trata de una inmediatez que grita, los stickers dicen “pst, hey tú”.

Desde luego, las calcomanías se pueden reproducir a gran escala y las puede pegar cualquiera, eso también implica que la divulgación de una obra puede masificarse, que la persona que las pega no necesariamente es el artista y eso hace que cualquiera pueda aportar un sentido distinto a la obra. La culminación y expresión final de la misma guarda una naturaleza de multiplicidad y accesibilidad. Aun si no podemos diseñar un sticker, puedes pegar uno o muchos con los mensajes que te interese difundir. De nuevo, juego y complicidad son parte de una construcción y diseminación de sentido.

Bueno, esta historia y explicación en realidad son sólo un pretexto para compartirles el documental Stick To It, producido por la revista Juxtapoz que en cuatro episodios explica la historia y la naturaleza de las pegatinas como arte urbano.

Canciones para sobrevivir XVIII – Agosto 20, 2017

El eclipse es el tema del momento y decidí aprovecharlo para hacer una playlist temática: canciones sobre eclipses. Bueno, en realidad debería ser canciones con la palabra eclipse en el título.

Traté de evitar las dos canciones sobre eclipses por antonomasia: Total Eclipse of the Heart y la de Pink Floyd. No tuve éxito con la última, porque la versión de Flaming Lips sí me gusta. Hace falta un buen cover desmadroso de TEOTH.

Bueno, así la semana. La lista arranca con una banda de Querétaro llamada Minifalda. Me gusta su nombre, pero su Eclipse tiene una letra horrible, aunque debajo de eso creo que vive una canción decente; escucharé el resto de su música con mucha cautela. Después de eso hay de todo: sabrosura, chill, tontipop, jip jop, roquentuidioma, drametal y Metric. Play.

  1. Minifalda – Eclipse
  2. El Guincho – Soca Del Eclipse
  3. Falsalarma – Eclipse
  4.  Single – El eclipse
  5. Therion – Opus Eclipse
  6. Los Dug Dug’s – Eclipse
  7. La Unión – Eclipse total
  8. The Flaming Lips (feat. Stardeath And White Dwarfs & Henry Rollins) – Eclipse
  9. Metric – Eclipse (All Yours)

Snap, crackle… ¡POP!

Me gusta el cereal. Me gusta mucho el cereal. No sé si es inusual en alguien que disfruta mucho cocinar y comer bien, pero me gusta. Me gusta tanto que entre mis recientes descubrimientos de YouTube, una de mis cosas favoritas es el canal Cereal Time TV.

Como pueden ver, Cereal Time se trata de reseñas de cereal. Revisión de la caja, del cereal, algo de historia y comentarios. Cosas de cerealheads. ¿Tonterías? Pues sí, pero como todas las aficiones, es para unos cuantos que sienten un apasionamiento por algo al nivel de llevarlo a terreno nerd. México no es el país adecuado para ser un cerealhead, pues fuera de la variedad nacional, conseguir cereales importados es complicado y costoso, incluso de forma casual, no quiero imaginarme las complejidades del coleccionismo hardcore.

El cereal tiene un vínculo esencial con la cultura pop. Hay una obvia relación entre cereal y caricaturas, porque la mayoría de los cereales están dirigidos a niños y eso los hace un vehículo ideal para promocionar muchos eventos de la cultura pop como películas, deportes o cualquier cosa que esté en boga.

El cereal también ha generado su propia cultura. Todos conocemos alguna mascota de cereal, sabemos de sus universos, de sus personajes, recordamos los premios que a veces vienen en las cajas, tenemos nuestros cereales favoritos y nuestras formas de comerlos. “Silly rabbit. Tricks are for kids” dicen Oren ishii y The Bride en Kill Bill. ¿Qué mayor certificación de relevancia pop que una referencia en una película de Tarantino?

Esa incorporación del cereal a la cultura pop se debe a que es una experiencia que podemos compartir. Comer Zucaritas o Captain Crunch es igual en México que en EE UU, en Europa o en Japón. Ese tipo de disponibilidad estandarizada logra que nos podamos vincular con un producto, un personaje, una marca o la experiencia alrededor de los mismos y generemos una respuesta emocional. Todos conocemos la experiencia de comer un cereal aguado, todos desarrollamos nuestro equilibrio preferido entre leche y cereal. Es exactamente lo mismo que pasa con McDonald’s; la experiencia de comer una Big Mac es igual en todos lados y al convertirse eso en un referente personal lo transformamos en símbolos, en códigos y, pues, en cultura. Me gustaría ser un cerealhead de verdad, pero no me alcanzan el tiempo y el dinero para tener una afición más. Aún así seguiré continuaré como un entusiasta consumidor de cereal y documentaré un poco de mi experiencia. 

Por cierto, existe una película llamada Flakes. Me parece un gran título. Es una especie de comedia romántica / coming of age sobre un dude que tiene un bar de cereales donde la gente puede llegar y comer un tazón de su cereal favorito. En el cast están Zooey Deschanel y Christopher Lloyd. Sí, Summer y el Doc Brown. Es como High Fidelity con cereal. Es una curiosidad, pero no es una buena película. Aquí el trailer:

Canciones para sobrevivir XVII – Agosto 13, 2017

Otra semana, otra lista. Afortunadamente hubo mucha música nueva esta semana y muy emocionante.

Rixe, la banda francesa (creo) de punk/oi, recopla sus primero tres EP en un álbum machacante. Si eres hardcore, escúchalo.

Me cuesta un poco de trabajo aceptar el cambio que ha sufrido Lucky Soul para su tercer álbum; dejaron atrás buena parte de sus influencias soul y sixties en favor de synths ochenteros y tropos actuales. Es muy buen pop, pero convencional.

Caroline Says es una de esas bandas que mezclan el folk con toques de shoegaze y que parecen hechas con molde, pero en su nuevo álbum tiene algunas canciones que merecen escucharse, aunque el riesgo de empalagamiento está presente.

Hablando de Shoegazers, ese es precisamente el título de la canción que elegí presentarles del álbum nuevo y homínimo de Jen Clother, que regresa menos folk, de hecho, su sonido ahora es muy cercano a PJ Harvey o Patti Smith. Eso es bueno. Escuchen este álbum completo.

Rat Boy viene a ocupar ese lugar de autenticidad que alguna vez tuvieron los Arctic Monkeys. Son un crisol de géneros urbanos. Chavs con talento que mezclan muchos ruidos distintos de forma muy arrabalera, vaya, es una especie de punk hop cosmopolita que no sabe de reglas. El álbum obligado de la semana.

Oddisee tiene un nuevo álbum. Creo que apenas hace meses salió el anterior. En fin. Es un álbum meloso, con un sonido hip hop muy clásico (o sea, noventero), con una fuerte presencia de R&B del siglo XXI. Funciona muy bien, pero suena un poco anticuado y homogéneo, aunque la parte lírica destaca.

The Cribs regresa con un álbum muy crudo, el más estridente de su carrera, creo. Me gustó el sonido descuidado, pero sus melodías son genéricas. Si extrañas la onda garag-ish de hace 10 o 12 años, esta es ya una pieza de nostalgia. Muy bueno, si ese es el sabor que buscas.

DJ Shadow recopiló en un EP algunas piezas que ya se habían escuchado este año y lo muestran en buena forma. Colaboraciones de primera con NAS, Danny Brown y Steven Price. Beats que molan.

Esta semana se publicó una recopilación de piezas electrónicas de Martin Hannett. Son cosas de locura, experimentos melódicos que van del easy listening hasta las notas oscuras que mostró en algunos de sus trabajos con Factory. Obviamente deben escuchar toda la recopilación, porque Hannett era un puto genio y no lo merecíamos.

Y para cerrar: The Boo Radleys, una de las bandas más infravaloradas del britpop, que escuché mucho esta semana. Si no los conociste en su tiempo, te perdiste de una mezcla muy elegante de pop dreamy, psych y reminiscencias de Madchester. Prime stuff.

  1. Rixe – Tenter Le Diable
  2. Lucky Soul – One Touch Is Enough
  3. Caroline Says – Streetlights
  4. Jen Cloher – Shoegazers
  5. Rat Boy – Boiling Point
  6. Oddisee – The Girl I Know
  7. The Cribs -Year Of Hate
  8. DJ Shadow (feat. NAS) – Systematic
  9. Martin Hannett – Homage To Delia Derbyshire Pt. 5
  10. The Boo Radleys – High As Monkeys